Resolvemos lo que hoy se hace en papel, o digital pero a mano: trámites, expedientes, contabilidad, reservas, control de operación. Instalamos el sistema, lo dejamos funcionando y nos quedamos vigilando que no se rompa.
Se va en volver a pedir el documento que ya habían mandado, en buscar el archivo que alguien guardó en su computadora, en armar a mano el reporte que se vence mañana y en descubrir tarde que un plazo ya venció.
Está en un correo, en un WhatsApp o en la cabeza de alguien que se fue.
Funciona porque una persona se acuerda. El día que no está, no funciona.
Cada mes, las mismas horas, los mismos errores de digitación.
Y entonces todo es urgencia, que es la forma más cara de trabajar.
Trabajamos sobre cómo la organización sabe, decide y ejecuta, y dejamos el giro del negocio donde está. Por eso el mismo método sirve a una empresa, a una asociación, a una municipalidad o a una clínica.
Qué se hace hoy, quién lo hace y dónde se pierde el tiempo. Sin supuestos.
Qué información existe, dónde vive y quién la puede ver. Casi siempre aparecen sorpresas.
Conectar lo que estaba suelto: documentos, personas, procesos y decisiones.
Asistentes que responden sobre los documentos propios de la organización, con cita.
Vigías que detectan y proponen. Nunca actúan solos: una persona aprueba.
Lo repetitivo deja de ocupar cabezas: se ejecuta y deja recibo de lo que hizo.
Todo lo anterior deja de ser un proyecto y pasa a ser cómo funciona la organización. Es el punto donde el sistema vive sin quien lo construyó.
Precios en dólares, sin IVA. El IVA del 13% siempre va en línea separada. No hay cuotas mensuales: el mantenimiento son eventos facturables cuando hay algo que hacer.
Esto es lo que hace que el precio sea razonable y el plazo, corto: no empezamos de cero. Su proceso entra como configuración. Y nunca bifurcamos el motor por cliente, porque eso mata la posibilidad de componer.
| Motor | Qué resuelve | Estado | Pruebas |
|---|---|---|---|
| Institucional | Trámites, expedientes, estados, votación con quórum, actas, auditoría, multi-organización | desplegado | 25 |
| Comercio y diseño | Sitio, catálogo, carrito, pedidos, pagos en línea, sistema de marca | en producción | 26 |
| Cerebro documental | Asistente que responde sobre los documentos propios, con cita y vigencia | construido | 21 |
| Operación | Registro de horas, aprobación, cálculo de período y comprobante. Funciona sin señal. | en producción | 68 |
| Integraciones y vigía | Sincronización en dos vías, conectores externos y vigilancia de lo que cambia | en producción | 33 |
| Contable | Del estado de cuenta del banco a los estados financieros bajo NIIF para PYMES | construido | 82 |
Facturación electrónica, pasarelas de pago, firma digital. Nadie debería cargar con un riesgo regulado que puede comprar ya resuelto. El dominio del cliente se queda adentro, porque ahí está el valor.
Cada servicio externo del que depende su sistema queda vigilado el mismo día que se conecta. Y queda declarado por escrito en el contrato.
Los datos viven en las cuentas de la organización, no en las nuestras. Si mañana deja de trabajar con nosotros, no pierde nada.
Piezas navegables con datos ficticios. Se pueden abrir y usar.
Un acueducto comunitario completo: el portal donde el abonado presenta su trámite y sabe al instante qué le falta, la Junta votando con quórum y recusación, la contabilidad que se arma sola desde el banco, el asistente que responde sobre la normativa con cita, y el vigía que avisa antes de que venza un plazo.
Y el archivo completo vive en el Drive de la propia organización.
Abrir la demostraciónRegistro desde el teléfono, incluso sin señal, con aprobación, cálculo de período y comprobante descargable por la persona trabajadora. Corriendo hoy con una administradora de propiedades.
Calendario sincronizado en dos vías con las plataformas grandes, más pago en línea propio. Sigue publicando donde ya publica, y deja de pagar comisión por las reservas que ya llegaban directas.
Todo sistema depende de cosas que no controla: una API que cambia, un certificado que vence, una norma que se reforma, un plazo que corre. Cuando eso falla en silencio, el cliente se entera por un reclamo.
Cada integración de su sistema queda en un registro que se revisa solo, todos los días.
Usted se entera por nosotros, y con tiempo para resolverlo antes de que moleste a alguien.
Se paga cuando hay algo que arreglar, con el precio sabido de antemano.
Cuéntenos qué proceso le está costando más tiempo del que debería. Si podemos ayudar, se lo decimos con un número y un plazo. Si no, también.
Presencial en el país y remoto para el resto de la región.